REUNION GENERAL ANUAL EN MADRID 2005

 

El pasado sábado 15 de enero, tuvo lugar la reunión anual de la Asociación en la sede madrileña de la Fundación Once. Organizada un año más por Pilar Muñoz, a quienes los asociados nunca agradeceremos bastante tanto esfuerzo desinteresado, estuvo presidida por el Dr. Ignacio Pascual Castroviejo, hasta el año pasado Jefe de Neurología Infantil del Hospital la Paz y Asesor Médico de la Asociación y uno de nuestros principales valedores, a quien también agradecemos su generosidad sin límites para con los enfermos de NF y sus familias.

Junto a ellos, también participaron en el encuentro las genetistas Concha Hernández Chico y Carmen Valero, que en la actualidad está realizando un proyecto de investigación, gracias a un convenio entre la Asociación y el Hospital Ramón y Cajal, sobre el Estudio Genético de la variabilidad de la expresión de la NF1, con objeto de diseñar un protocolo para el diagnóstico molecular de la enfermedad. Por su parte, el Dr. Juan de Diego, del servicio de Otorrinolaringología del Hospital la Paz, expuso el trabajo realizado por el jefe del servicio, el Dr. Javier Gavilán, -que no pudo asistir al encuentro- sobre los tumores del nervio auditivo en pacientes con NF2.

Por último, Beatriz Gonzalez Touret, logopeda, centró su charla en la educación y los problemas de aprendizaje, tan frecuentes en los niños con NF.

De izquierda a derecha: la Dra. Mª Carmen Valero y la logopeda Beatriz González

 

*El doctor Castroviejo inició el encuentro haciendo una panorámica de la situación asistencial en España para los enfermos de NF. Una vez más, destacó el importante trabajo que desempeña la Asociación en el apoyo, información y asesoramiento a los enfermos, que funciona gracias a los esfuerzos de Pilar Muñoz y su equipo. Sin embargo, su valoración de la asistencia clínica a los enfermos no era tan positiva. Según el doctor Castroviejo, la situación es muy mejorable.

Respecto a los expertos en esta enfermedad, el Dr. Castroviejo informó que no existen muchos en nuestro país, porque no hay interés en enfermedades neurocutáneas,  y no dudó en calificar el nivel medio de la sanidad como bajo.

El Dr. Ignacio Pascual-Castroviejo

 

También valoró los servicios que ofrece el Instituto de Enfermedades Raras que, según el Dr. Castroviejo, solamente ofrece asesoramiento, un servicio absolutamente insuficiente para los enfermos de NF, que necesitan Atención y Estudios Genéticos gratuitos. Según el Dr. Castroviejo, el Ministerio creó este Instituto presionado por las asociaciones, sin definir sus funciones ni dotarlo de los medios suficientes para actuar.

A nivel científico, destacó el Simposio que se celebró recientemente en Lucca, Italia. Según el Dr. Castroviejo el interés radica en posibles terapias, porque en cuanto al diagnóstico, España tiene un buen nivel. En ese sentido terapéutico no se han conseguido resultados positivos y se confirma que la tendencia de la enfermedad es a cronificarse,

A continuación intervino la doctora Concha Hernández Chico, de la Unidad de Genética Molecular del Hospital Ramón y Cajal, de Madrid: “Los estudios genéticos y el diagnóstico de las Neurofibromatosis”:

Las enfermedades genéticas están causadas por cambios en la secuencia del genoma. No todas las enfermedades genéticas son iguales, los dos tipos de Neurofibromatosis, el tipo 1 y el tipo 2, son enfermedades monogénicas con un patrón de herencia autosómico dominante. Esto significa que estas enfermedades están causadas por la existencia de mutaciones o cambios que ocurren en un gen específico. En el caso de la Neurofibromatosis tipo 1, en el gen NF1 que se encuentra localizado en el cromosoma 17, y en el caso de la Neurofibromatosis tipo 2, en el gen NF2, localizado en el cromosoma 22. Cualquier persona que padece una de estas dos enfermedades tiene un riesgo del 50% de transmitir la enfermedad a su descendencia.

El conocimiento de los genes de las Neurofibromatosis nos permite ofrecer a las familias un consejo genético ajustado a cada caso. Es conveniente que las personas afectadas de la enfermedad y sus familiares, conozcan la información que se puede obtener del estudio genético.

Mediante el estudio genético podemos determinar si un individuo que presenta algún síntoma de la enfermedad, generalmente alguna mancha café con leche o algún neurofibroma, está afectado de Neurofibromatosis. También, en familias con un individuo que ha sido diagnosticado de Neurofibromatosis, otros familiares, niños o adultos, pueden ser diagnosticados genéticamente para saber si han heredado la enfermedad, incluso antes de la aparición de los síntomas. Además es  posible realizar un diagnóstico prenatal en un momento temprano de la gestación, entre la 9-11 semana. Sin embargo, en ningún caso el estudio genético va a permitir determinar la gravedad o los síntomas que va a padecer el afectado en el transcurso de su vida. Para poder concluir sobre las cuestiones relativas al consejo genético, es necesario realizar un estudio específico, un análisis genético molecular del gen NF1 o NF2, según el caso. Estos  estudios son  muy diferentes a los cariotipos o estudios cromosómicos que se realizan en la mayoría de los hospitales del país.

 

Los estudios genéticos moleculares relativos a las Neurofibromatosis pueden ser de dos tipos: directos o indirectos. El estudio genético indirecto que es el menos laborioso y se realiza en un plazo de tiempo corto, sólo se puede aplicar a los casos familiares, cuando en la familia existen al menos dos miembros afectados que aceptan participar en el estudio. Es evidente que este tipo de estudio no se puede aplicar a los casos esporádicos, es decir a aquellos individuos en cuya familia no hay antecedentes de la enfermedad. En los casos esporádicos solo es posible aplicar el estudio genético directo para identificar la mutación que causa la enfermedad o para determinar si existe o no existe dicha mutación. Este trabajo, especialmente en el caso de la Neurofibromatosis tipo 1, es costoso, laborioso y poco satisfactorio ya que la tasa de detección de mutaciones es baja:  60 –70%. Por estas razones estos estudios no eran una buena herramienta diagnóstica. Para mejorar estos estudios e investigar algunos aspectos genéticos de la enfermedad, la Asociación decidió financiar un Proyecto de Investigación en colaboración con la Unidad de Genética Molecular del Hospital Ramón y Cajal, de dos años de duración (2003 –2005).

La siguiente intervención fue la de la doctora Carmen Valero, que trabaja en el proyecto de investigación y que resumen a continuación:

Ante las numerosas consultas, todos los años Pilar, nuestra Presidenta, nos pide a la Dra. Hernández-Chico y a mí que os expliquemos de una manera sencilla el consejo genético de las Neurofibromatosis y todos los años lo intentamos. Comprendemos que algunos conceptos básicos de genética son arduos y difíciles de entender.

En la pasada reunión anual, la Dra. Hernández-Chico os explicó diferentes aspectos del estudio genético de las Neurofibromatosis: cuándo puede realizarse, cómo puede hacerse, beneficios del estudio y qué podéis esperar de los resultados del análisis. Todos estos aspectos responden a las diferentes preguntas que continuamente recibimos telefónicamente de vosotros, los pacientes, o de sus padres. La pasada reunión fue una buena oportunidad para preguntarnos personalmente y algunos de vosotros la supisteis aprovechar.

Además, esta vez os explicamos los resultados preliminares del Proyecto de Investigación que estamos llevando a cabo en la Unidad de Genética Molecular del hospital Ramón y Cajal. El proyecto comenzó, con gran ilusión por parte de todos, hace ya casi dos años (mayo 2003), y está próximo a concluirse. Podría renovarse con acuerdo de las partes. Como ya os comenté en el boletín de Junio de 2004, pienso que después de la propia constitución de la Asociación, la firma del convenio para el desarrollo de una investigación es el mayor logro conseguido por la Asociación para el reconocimiento de las Neurofibromatosis.

El objetivo del proyecto es profundizar en las bases moleculares de la variable expresión de la Neurofibromatosis 1, es decir, intentar buscar las causas moleculares del porqué unos pacientes están levemente afectados, mientras que otros tienen manifestaciones más severas. Un primer paso para ello es la determinación de la alteración que llevan los pacientes, determinar la mutación. El análisis del gen NF1 está dificultado por varios factores, entre ellos: su tamaño (es un gen muy grande), el hecho de que determinadas regiones del gen están repetidas en otros cromosomas, no tiene muchos marcadores (herramientas para el estudio), no presenta mutaciones frecuentes y la mayoría de esas mutaciones son puntuales (pequeños cambios). Todo ello dificulta y encarece enormemente el estudio y es la razón de las pocas mutaciones descritas (unas 400), aunque el gen se identificó en 1990. Los laboratorios en los que se realiza el estudio directo del gen tan sólo reportan tasas de detección de la mutación de entre un 60-70% de los casos. Es decir, en la mejor de las situaciones, el 30% de los casos estudiados, con toda su laboriosidad y coste, no resultan informativos y no se puede decir nada.

Hasta hace relativamente poco, no contábamos con la metodología que nos posibilitara mejorar la detección de las mutaciones. El hospital Ramón y Cajal dispone de una “maquinita” que facilita el estudio, pero aún así, no hemos llegado a lo que aparece en ciertas películas de ciencia-ficción; no introducimos la gota de sangre por un lado de la “maquinita” y por el otro sale el resultado (carta al paciente). La “maquinita” hace factible el estudio, pero no lo realiza.

Con todos estos antecedentes, dentro del Proyecto de investigación nos propusimos establecer un protocolo de diagnóstico molecular con un abordaje distinto (utilizar RNA en vez de DNA). Con el fin de establecer la fiabilidad del estudio, de entre las numerosas solicitudes, seleccionamos un primer grupo de pacientes clínicamente diagnosticados de NF1. Aunque el grupo es reducido, los resultados preliminares son prometedores. A falta de la última confirmación, todo nos parece indicar que la tasa de detección de la mutación la hemos mejorado y podremos informar y ofrecer consejo genético a un mayor número de pacientes.

Como os dije en la reunión y en anteriores boletines, este protocolo de diagnóstico molecular sólo esta incluido en el proyecto de investigación y no se ofrece como diagnóstico “rutinario”. Ahora todo está puesto a punto y habrá que estudiar las posibilidades y las vías de su inclusión en la “rutina” del hospital y, de este modo, dar respuesta a la demanda existente.

El doctor de Diego expuso el trabajo realizado por el Profesor Javier Gavilán, Jefe del Servicio de Otorrinolaringología del Hospital la Paz sobre

El Dr. Juan Ignacio de Diego

 

*Tumores del Nervio Auditivo en pacientes con NF 2

Además de otros tumores intracraneales, la NF2 puede producir al enfermo tumores en los nervios auditivos que, aunque son benignos, pueden producir sorderas bilaterales.

¿Cómo?: El nervio auditivo es como un cable eléctrico con fibras que contienen unas células (de Schwann) que aportan mielina para facilitar la conducción eléctrica. Pero, a veces, las células proliferan demasiado (los tumores) y estiran esos “cables” de la audición. Si ese estiramiento es excesivo, se pierde la función auditiva.

¿Qué hacer?: Las opciones terapéuticas son:

a. Actitud expectante
b. Cirugía
c. Radioterapia

La vía quirúrgica Es aquí donde el otorrino puede ayudar.

Existen varias vías de abordaje del problema, ninguna es a priori mejor que otra, porque cada una tiene ventajas e inconvenientes.

Para llegar al tumor hay que mover estructuras muy delicadas (el nervio auditivo y el nervio facial, que mueve la cara) y esos factores son los que llevan a elegir un tratamiento u otro.

a.      Vía translaberíntica: Se accede desde el lateral de la cabeza al oído interno. Su ventaja: no toca el nervio facial que inerva los músculos de la cara. Su inconveniente: Toca el oído interno y provoca sordera total del oído operado. Esta vía interesa si el paciente ya está sordo.

b.     Vía transtemporal: Se accede al oído interno por arriba. Su ventaja: no toca el oído interno, por lo que permite preservar la audión. Su inconveniente: Técnicamente es muy difícil de realizar, precisa de verdaderos expertos. Además sólo sirve para lesiones muy pequeñas y pasa muy cerca del nervio facial

c.    Vía retrosigmoidea: Se accede a la lesión por arriba. Su ventaja: no toca el nervio facial, ni el del oído. Su inconveniente: El postoperatorio es muy delicado.

Respecto a la conservación de la audición, el Dr. Gavilán señala que

*La integridad anatómica del nervio auditivo no equivale a preservación de la audición.

*Depende de los criterios de selección y evaluación

*La probabilidad de conservar la audición puede no ser tan alta como sugiere la literatura.

*La percepción de la preservación de la audición real tras la intervención es subjetiva.

“Quedar bien” no es mejorar la audición

“Quedar bien” es:

a.   Oír igual que antes

b.   Oír algo mal

c.   Oír un poco mal

¿Qué hacer si el paciente ya tiene sordera bilateral?

 Dos soluciones:

A: Implante coclear: muy difícil de aplicar a pacientes con NF, porque no queda nervio auditivo después de la intervención. Se puede intentar, pero los resultados son impredecibles.

B. Implante de tronco: está en fase de desarrollo; por ahora los resultados son mediocres, aunque hay perspectivas de futuro.

 

Conclusiones

1. La NF2 plantea importantes problemas clínicos al otorrino
2. Hay que individualizar el tratamiento, valorando lo que importa y cómo es el tumor.
3. Se deben plantear soluciones poco agresivas, que no le vayan a dejarle peor de lo que está.

 

Beatriz González Touret, logopeda, habló sobre los problemas de aprendizaje y de cómo afrontarlos. No son exclusivos de los niños con NF1, pero sí frecuentes en ellos y la manera de tratarlos es la misma que en otros niños que los tengan y no presenten la enfermedad.

*Las dificultades de aprendizaje siguen las mismas fases de desarrollo del niño, varían con la edad y pueden presentar lentitud en su progreso.

Pueden ser de diferentes tipos.

1. De atención: Dificultad en la recepción de la información. Síntomas: el niño se distrae, pierde cosas, olvida tareas, necesita repeticiones, no distingue sonidos o letras, tarda más en hacer las cosas bien, salta de línea al leer, olvida por dónde va al calcular.

2. De audición: Distorsión en la entrada sonora de información. Síntomas: El niño ignora cuando le hablan, muestra poco interés en comunicarse, usa excesivamente los gestos, no cumple órdenes sin apoyo de gestos, presenta retraso en  el habla y confunde sonidos.

3. De vista: Distorsión en la entrada visual de la información. Síntomas: necesita contacto físico, muestra escaso interés por colores y dibujos, tropieza con los objetos, presenta dificultades para leer y escribir.

4. De la memoria: No recuerda ni reconoce lo ya visto u oído. Síntomas: olvida lo que le piden, no entiende frases largas, emplea pocas palabras y su aprendizaje es más lento.

5. Motrices: Dificultad en el desplazamiento y en el manejo de los objetos. Síntomas: Desconoce su entorno, depende de los demás, no juega con los objetos, se le caen, pronuncia mal o escribe mal.

6. De integración: No relaciona la nueva información con lo que ya conoce. Síntomas: Actúa como si no conociese nada parecido, memoriza la información de forma aislada, no generaliza, tarda más tiempo en comprender una idea, no identifica ideas parecidas.

7. Del lenguaje: Pueden ser de dos tipos: Dificultades en la comunicación o en la lectura y escritura. Síntomas de la primera: Falta de interés por hablar, se avergüenza de sus errores, su aprendizaje es lento, tiene baja comprensión, estructura mal las frases, incoherencia en sus relatos, uso de vocabulario infantil. Síntomas de la segunda: Desinterés o rechazo por los libros, gran cansancio en poco tiempo, mismos errores que al hablar, pero incrementados, incomprensión de textos, desconoce la idea “palabra”.

8. Hiperactividad: Tiene cuatro manifestaciones:

a. Déficit de atención: El niño no finaliza las tareas, comete muchos errores, se distrae fácilmente, tiene dificultades para organizarse.
b. Dificultades cognitivas: El niño atiende sólo a estímulos fuertes, no a estímulos lentos y no distingue lo relevante.
c. Dificultades conductuales: Impulsividad, no aguarda su turno, irrumpe en las actividades de los demás.
d. Hiperactividad motriz: Tiene movimientos constantes de manos y pies, se levanta constantemente, habla en exceso y rápido.

 

*El tratamiento logopédico: Hay 4 posibilidades de tratamiento: médico, psicológico, psicomotor y logopédico y debe haber contacto entre los profesionales.

El tratamiento logopédico consta de las siguientes fases:

1.      Entrevista: Sirve para orientar la evaluación.  Tras la toma de contacto, se recopilan datos de historia médica y escolar, se conoce la situación familiar y los tratamientos previos.

2.      Evaluación: Se realiza en varias ocasiones, al inicio del tratamiento para conocer la situación real, que será el punto de partida para intervenir; durante la intervención para valorar progresos y hacer revisiones o modificaciones si hiciera falta, y al final para confirmar la consecución de objetivos y las revisiones posteriores.

3.      El diagnóstico: De dos tipos: uno estático, que no va a cambiar: NF1. Otro variable: Dificultades del aprendizaje (no propias de su edad)

4.      La Planificación. El programa de trabajo se establece
a.      Desde lo que el niño sabe hacer
b.      Siguiendo el Desarrollo Normativo
c.      Planteando objetivos realistas y concretos
d.      Estructurando las fases de adquisición
e.      Por áreas (lenguaje, calculo, motricidad fina, razonamiento, audición…) pero global.

5.      La intervención: En dos direcciones:

a. Logopédica: trabajando la comunicación, el lenguaje (vocabulario y estructura de las frases), el habla (la articulación), la voz, la lectura y escritura.

b. Educativa: Aprendizajes escolares (cálculo, lectura y escritura, conocimientos), apoyos (en clase y con pedagogía terapéutica) y contacto constante con la familia.

¿Cómo hacerlo?

*En la explicaciones: Repetir varias veces, con formas distintas, estimulando los cinco sentidos.

*En la exigencia: Desde lo que es capaz, valorar los esfuerzos y logros mínimos.

*Actividades previas y de refuerzo.

 

Un modelo

Beatriz González Touret mostró el Sistema 3ª, del centro Hanen, en EEUU, como propuesta para que las familias trabajen con los niños con dificultades de aprendizaje.

 

Se basa en:

1.      Dejar que el niño tome la iniciativa

Para ello hay que conocer al niño

a. Por medio de la observación: lo que le atrae, sus expresiones…
b. Por medio de la espera: darle tiempo para expresarse y hacer
c. Por medio de la escucha: dejarle hablar y evitar monólogos

 

De esta forma lograremos

d. conocer lo que piensa
e. que se comunique
f. que se sienta motivado y reforzado
g. que adquiera seguridad
h. compartir momentos de juego y aprendizaje

 

2.      Adaptarse para compartir el momentos

Para ello hay que asegurarse la interacción:

a. Colocándose cara a cara
b. Demostrar interés: imitarle, interpretar, comentar
c. Mantener turnos de conversación
d. Hacer preguntas abiertas, de expectación, para que decida..

 

3.      Agregar lenguaje y experiencia

a. Comentar las actividades cotidianas
b. Incorporarle en las tareas de adultos
c. Empleo de una nueva palabra en distintas situaciones
d. Mostrar interés y comentar todo aquello que hace, pide o dice.
e. Ampliar la información

 

Funciones de la familia

*Favorecer el desarrollo de los aprendizajes del niño

*Proporcionar estímulos, mensajes e información sobre todo lo que interesa al niño.

*Colaborar con los tratamientos haciendo que se apliquen los aprendizajes

*No se puede dejar de ser padre o madre por ser maestro

*Debe jugar, cantar, dibujar, leer como un amigo

 

RESUMEN DE LAS IDEAS PRINCIPALES:

1. Las dificultades de aprendizaje que pueden aparecer, son las misma que el resto de los niños, pero con mayor probabilidad por tener NF1

2. Se trata de un grupo heterogéneo

3. La secuencia y fases del desarrollo son las mismas que en el resto de los niños.

4. Aprenden desde lo que conocen y hacen

5. Para la intervención interesa conocer la situación real: capacidades y dificultades,

6. Es necesaria una buena evaluación para intervenir

7. Cada caso exige una intervención individualizada

8. Todos los profesionales deben estar en contacto

9. El hecho de que un profesional no conozca la NF1 no significa que no pueda ayudar.

10. Sustituir, en educación, la etiqueta estática de NF1 por “Dificultades de aprendizaje asociadas a la NF1”

11. Los familiares son las personas que más tiempo pasan con el niño, a las que este más admira e imita y son el mayor refuerzo e incentivo para que aprenda.

 

Pilar Marcos