- 1º Es importante diagnosticar con prontitud la existencia de
tumores bilaterales, ya que el tamaño de dichos tumores es
determinante a la hora de decidir su extirpación quirúrgica con
conservación de la audición.
- Contrariamente a los criterios anteriores en este momento si se
puede intervenir un tumor de pequeñas dimensiones, 1,5 – 2 cm como
máximo, existe un 60 – 70% de posibilidades de poder mantener la
audición del paciente.
- En caso de que con la cirugía se pierda la audición, pero se
preserve la integridad del nervio coclear, podría realizarse un
implante coclear posteriormente con excelentes resultados auditivos.
- La dificultad es que existen pocos centros otoneuroquirúrgicos
en el mundo que puedan realizar estos abordajes denominados fosa
media o transtemporales, ya que se requiere una gran experiencia. El
Instituto de Otología García-Ibáñez lleva más de treinta años
realizándolo por diversas patologías y en varios centenares de casos
de neurinomas del acústico con conservación de la audición
- Sin embargo en muchos enfermos, pese a que sus tumores eran
pequeños, habían sido tratados con Radiocirugía. En estos casos, el
doctor individualizó los resultados, ya que debían hacerse pruebas
del estado en que había acabado el nervio después de la radiación.
Pero, evidentemente, en la mayoría de los casos estaba dañado y, por
lo tanto, a veces puede hacerse inviable el implante coclear, ya que
para ello el nervio no debe estar afectado.
- El problema para estos casos se agrava por la existencia de otro
tumor bilateral, que puede estar tratado o no y, por lo tanto, la
decisión de realizar la intervención es una decisión delicada, que
debe ser tomada en conjunto por el paciente y la recomendación del
médico, examinando los pros y los contras en cada caso.
- 2º También nos explicó que la extirpación de los tumores
bilaterales, casi no supone riesgo en cuanto a otras consecuencias
secundarias, con las técnicas otoneurológicas la sección del nervio
facial ha bajado de un 9% a un 3% en la actualidad.
- 3º El implante coclear es compatible con cualquier posterior
revisión médica relacionada con la enfermedad. Muchos de los
enfermos estaban preocupados por si las resonancias que se hacen
como control de la enfermedad, pudieran afectar a la instalación de
dicho implante. El doctor nos comentó que la parte del implante que
podría verse afectada en esta prueba, se extrae en un proceso que no
dura más de 10 minutos y no se ve afectado por dicha manipulación,
aunque la misma se realice todos los años. Además, nos comentó que
ya hay resonancias que no son magnéticas y pronto empezarán a
utilizarse de forma general.
- 4º En ningún caso, el doctor García-Ibáñez recomendó la
radiocirugía, ya que el mayor argumento a favor de esta técnica, fue
en su día el que se pensaba que detenía el crecimiento de los
tumores. Pero ahora se sabe que este tipo de tumores de la NF2 pasan
por sí mismos por grandes períodos de calma, en los que su
crecimiento es prácticamente inexistente y, sin embargo, los efectos
secundarios de dicha radiocirugía pueden ser negativos a la hora de
tener que extirpar el tumor quirúrgicamente ó de colocar un implante
coclear o a la hora de afectar la audición o el nervio facial.
- En cualquier caso, es pronto para evaluar su resultado en cuanto
al crecimiento, pero sí hemos podido comprobar su consecuencia
inevitable de la pérdida de audición con un gran porcentaje de daños
al nervio auditivo.
- 5º El doctor también alentó a aquellos que ya les habían tratado
ambos tumores bilaterales con consecuencia de sordera total,
animando a un implante de tronco, que aunque no les haría recuperar
la audición con entendimiento de las palabras, si podría hacer
identificar ruidos y quizás algunas palabras, mejorando en gran
manera la comunicación del paciente y su aislamiento.
- He evitado hablar de cada caso en particular, pero como ya he
dicho, las preguntas iban casi todas en una misma dirección. No
obstante el doctor fue muy amable y se ofreció a ver cada caso en
particular si le enviábamos las pruebas oportunas a su clínica de
Barcelona.
- Dicha clínica está en manos de Otólogos, cuya diferencia con los
neurocirujanos es su gran especialidad para solucionar problemas de
sordera unidos a los tumores bilaterales, incluso la manera de
intervención es distinta, ya que las vías otoneurológicas se realiza a
través del oído o por encima de este. Siendo, por tanto, una
intervención menos traumática y con menos riesgo para el nervio
facial, además de en algunos casos poder conservar la audición.
- Sea como fuere, creo que el Dr. García-Ibáñez nos ha brindado una
importante esperanza de mejora en nuestra calidad de vida y una
confianza en un futuro que parece que ya va teniendo en cuenta nuestra
enfermedad, poniendo a su disposición todos los avances que en los
diferentes campos de la medicina se están haciendo.